Comprar un cachorro Sheltie: qué puedes esperar de un criadero responsable
Decidir incorporar un Shetland Sheepdog a la familia es una decisión importante. No se trata simplemente de elegir un cachorro entre varios hermanos, sino de encontrar un perro que pueda acompañarnos durante muchos años y hacerlo a través de un criadero de Shelties que comparta nuestra forma de entender la raza.
Cuando buscamos un cachorro, es normal fijarnos en las fotografías, los colores, el sexo o incluso en qué cachorros estarán disponibles. Sin embargo, todo eso debería venir después de algo mucho más importante: conocer cómo se ha planificado esa camada y qué hay detrás de ella.
En Asturshelkie creemos que una familia que decide adquirir uno de nuestros cachorros tiene derecho a saber cómo trabajamos, qué puede esperar de nosotros y qué responsabilidades asumimos desde antes de que el cachorro nazca.
El proceso comienza antes de que nazcan los cachorros
Una camada responsable no comienza el día del nacimiento.
Mucho antes de que haya cachorros, existe un proceso de selección y planificación de los reproductores.
En nuestra cría de Shelties estudiamos cada posible combinación teniendo en cuenta diferentes aspectos:
- Salud.
- Genética.
- Pedigrí.
- Estructura.
- Movimiento.
- Tamaño.
- Carácter.
- Morfología.
- Compatibilidad entre ambos ejemplares.
El objetivo no es simplemente producir una camada, sino que cada cruce tenga sentido dentro de nuestro programa de cría.
Por eso no siempre tenemos cachorros disponibles. Preferimos esperar a realizar una camada cuando consideramos que las circunstancias y el cruce son los adecuados.
Los padres importan mucho más que el aspecto del cachorro
Cuando alguien busca un criadero de Shetland Sheepdog, es fácil dejarse conquistar por el aspecto de los cachorros.
Pero un cachorro es solo una pequeña parte de la historia.
Detrás de él están sus padres, sus abuelos, las líneas de sangre de las que procede y las decisiones que ha tomado el criador durante generaciones.
Por eso creemos que es importante que las familias puedan recibir información clara sobre los progenitores, sus características, su salud, su carácter y su procedencia.
La salud no se negocia
Una de las primeras cosas que deberías esperar de un criadero de Shelties responsable es transparencia respecto a la salud de sus reproductores.
En Asturshelkie realizamos las pruebas de salud correspondientes antes de incorporar nuestros perros al programa de reproducción.
Prestamos especial atención tanto a las pruebas genéticas como a las radiografías oficiales de displasia de cadera y de codo.
Estas últimas son especialmente importantes y, al mismo tiempo, una de las pruebas más costosas que debe asumir un criador. Precisamente por eso algunos criadores pueden verse tentados a prescindir de ellas para reducir gastos.
Nosotros no creemos que la salud sea un lugar donde ahorrar.
La displasia de cadera y de codo tiene un componente hereditario y puede provocar dolor, problemas de movilidad y una importante pérdida de calidad de vida. Reducir el riesgo de estas patologías debe formar parte de la responsabilidad de quien decide criar.
Ejemplo de evaluaciones oficiales
También debes poder conocer la genética de los padres
Las enfermedades hereditarias no se solucionan simplemente esperando que «no toque».
La genética debe estudiarse y utilizarse como una herramienta dentro de un programa de cría responsable.
En el Shetland Sheepdog existen diferentes enfermedades para las que disponemos de pruebas genéticas. Dependiendo del caso, conocer el estado genético de los reproductores permite planificar los cruces de forma responsable y evitar determinadas combinaciones de riesgo.
La información genética no sustituye al resto de pruebas de salud, pero forma una parte muy importante del conjunto.
¿Cómo se cría un cachorro antes de llegar a su familia?
El desarrollo del cachorro no comienza cuando llega a su nuevo hogar.
Las primeras semanas de vida son fundamentales, aunque hay que tener en cuenta que durante los primeros días los cachorros todavía están en una fase muy temprana de desarrollo. Durante aproximadamente las dos primeras semanas son, literalmente, pequeños «topos dormilones»: duermen y comen, y sus posibilidades de interacción con el entorno son todavía muy limitadas.
Es aproximadamente a partir de la tercera semana de vida cuando empezamos a observar de forma mucho más clara diferencias individuales y cuando los cachorros comienzan a relacionarse activamente con su entorno.
A partir de ese momento podemos ir observando su evolución, sus reacciones ante diferentes estímulos y determinadas características de su comportamiento.
En Asturshelkie prestamos especial atención a este periodo y proporcionamos a los cachorros una socialización progresiva y adecuada a su edad.
Van conociendo diferentes sonidos, superficies, personas, espacios y situaciones de manera gradual.
No se trata de sobreestimularlos ni de convertir sus primeras semanas en una sucesión de experiencias. Se trata de proporcionarles una base adecuada para que puedan afrontar el mundo con seguridad.
Cada cachorro es un individuo
Aunque dos cachorros sean hermanos y tengan los mismos padres, no son copias unos de otros.
A medida que crecen podemos observar diferencias en su comportamiento, su nivel de actividad, su forma de relacionarse y sus preferencias.
Por eso no creemos que tenga sentido seleccionar un cachorro únicamente por su aspecto físico.
El cachorro que más nos gusta por su color, su manto, su expresión o su estructura en un momento determinado no tiene por qué ser el que mejor encaje con nuestra familia.
Además, los cachorros cambian muchísimo durante las primeras semanas. El aspecto que presentan con pocas semanas no necesariamente será el que tengan de adultos.
¿Puedo elegir el cachorro que quiera?
La elección de un cachorro no debería funcionar simplemente como un sistema en el que cada familia escoge según un orden y se lleva el que más le gusta.
En Asturshelkie observamos la evolución de los cachorros durante las semanas que permanecen con nosotros y vamos conociendo sus diferentes personalidades.
Por eso podemos orientar a cada familia sobre qué cachorro creemos que puede encajar mejor con sus circunstancias.
Y hay algo todavía más importante: podemos negar la elección de un cachorro concreto, independientemente del orden de elección, si consideramos que su carácter no es compatible con esa familia.
No se trata de decidir por la familia qué perro debe querer, sino de asumir nuestra responsabilidad como criadores.
Si conocemos a un cachorro y consideramos que sus características de carácter no encajan con las necesidades, experiencia o estilo de vida de una determinada familia, preferimos decirlo.
Nuestro objetivo no es colocar todos los cachorros. Es conseguir que cada uno encuentre el hogar adecuado.
La experiencia del criador también importa
Cuando estás buscando un criadero de Shelties, una de las cosas que deberías valorar es quién está detrás del programa de cría y qué experiencia tiene realmente con la raza.
No es lo mismo haber comenzado a criar hace unos meses que llevar años conviviendo con Shelties, haber criado diferentes generaciones, haber estudiado sus líneas de sangre y haber podido observar cómo evolucionan sus perros a lo largo del tiempo.
Esto no significa que un criador que está empezando sea necesariamente irresponsable. Todos los criadores tuvieron una primera camada y empezar un proyecto de cría no es, por sí mismo, algo negativo, pero tampoco es un camino fácil.
Lo importante es saber qué conocimientos hay detrás de ese proyecto y de dónde proceden.
Actualmente tenemos acceso a una cantidad enorme de información a través de Internet y, más recientemente, de herramientas de inteligencia artificial. Esto puede ser muy útil para aprender, pero también permite construir en muy poco tiempo una imagen de conocimiento sobre una raza que no siempre se corresponde con la experiencia real de quien está criando.
Una cosa es poder explicar correctamente qué dice un estándar o enumerar las enfermedades genéticas de una raza y otra muy diferente es haber convivido durante años con sus ejemplares, haber criado varias generaciones y haber aprendido a interpretar aspectos que no aparecen en ningún artículo.
Por eso, cuando busques un criadero de Shetland Sheepdog, no te quedes únicamente con una página web bonita, fotografías espectaculares o un listado de pruebas genéticas.
Investiga quién es el criador, cuánto tiempo lleva trabajando con la raza, qué trayectoria tienen sus perros y qué experiencia puede aportar.
La información puede encontrarse en Internet. La experiencia real se construye con años de trabajo.
Y ambas cosas son importantes.
El sexo tampoco lo es todo
Es habitual que una familia llegue al proceso convencida de que quiere un macho o una hembra.
En algunos casos existen preferencias personales o circunstancias concretas que pueden hacer que un sexo sea más adecuado para ese hogar.
Pero no deberíamos pensar que todos los machos tienen un carácter determinado y todas las hembras otro.
Cada perro es un individuo.
Dentro de una misma camada podemos encontrar personalidades muy diferentes, independientemente del sexo.
¿Qué documentación debe acompañar al cachorro?
Un cachorro debe entregarse con la documentación correspondiente y con todas las garantías exigibles.
Entre otros aspectos, debe estar correctamente identificado mediante microchip y contar con la documentación sanitaria correspondiente a su edad.
También es importante recibir información clara sobre:
- Sus padres.
- Las pruebas de salud realizadas.
- Su alimentación.
- Desparasitaciones.
- Vacunaciones.
- Cuidados.
- Recomendaciones para los primeros días.
- Condiciones establecidas en el contrato.
La documentación no debería ser algo que el comprador tenga que perseguir después de adquirir el cachorro.
La alimentación del cachorro
El cambio de hogar ya supone una gran cantidad de novedades para un cachorro.
Por eso creemos que la transición debe hacerse de la forma más sencilla posible y a poder ser, mantenerse durante un tiempo con la que ya estaba consumiendo.
La familia debe recibir información sobre qué alimentación está tomando el cachorro y cómo realizar cualquier cambio de dieta de forma progresiva si así lo desea.
No es recomendable modificar de golpe todo aquello a lo que el cachorro está acostumbrado justo cuando acaba de separarse de su madre y sus hermanos.
¿Qué ocurre después de llevarte el cachorro a casa?
Aquí existe una diferencia importante entre comprar un cachorro y establecer una relación con un criador.
En Asturshelkie no entendemos la entrega como el final de nuestra responsabilidad.
Al contrario, comienza una nueva etapa.
Durante los primeros días pueden surgir muchas dudas:
- ¿Está comiendo suficiente?
- ¿Es normal que duerma tanto?
- ¿Cuándo puedo empezar a salir?
- ¿Cómo comienzo la educación?
- ¿Cómo puedo enseñarle a quedarse solo?
- ¿Cuándo debo cambiar su alimentación?
Es normal que aparezcan preguntas.
Por eso seguimos disponibles para nuestras familias y procuramos acompañarlas durante el crecimiento de sus perros.
Un buen criador también debe decirte lo que no quieres oír
Elegir un cachorro no consiste únicamente en escuchar cosas bonitas.
Un criador responsable debe ser capaz de explicar también las características menos cómodas de la raza.
El Sheltie es sensible, inteligente, necesita atención y tiempo de calidad, puede tener un ladrido especialmente agudo y puede ser reservado con desconocidos.
No tendría sentido ocultar estas características para conseguir una venta.
Preferimos que una familia conozca la raza tal y como es y tome una decisión informada.
Porque nuestro objetivo no es vender un cachorro.
Nuestro objetivo es encontrar para cada cachorro una familia con la que pueda compartir toda su vida.
¿Qué debería hacer un criador si una familia tiene dudas?
Escuchar.
No todas las familias saben desde el principio si un Sheltie es la raza adecuada para ellas. Y eso no es ningún problema.
A veces, después de hablar sobre sus necesidades, su carácter y su forma de vida, una persona descubre que estaba buscando algo diferente.
Eso también es una buena decisión.
Un criador responsable no debería intentar convencer a alguien de comprar un perro que no encaja con su vida.
Comprar un cachorro es el principio, no el final
Cuando un cachorro abandona Asturshelkie comienza para él una nueva etapa.
Pero para nosotros no desaparece de nuestra vida.
Nos gusta conocer cómo crece, cómo evoluciona y cómo se adapta a su familia. También nos interesa recibir información sobre sus características a medida que madura, porque nuestros perros forman parte de nuestro programa de cría y de nuestra historia.
Cada cachorro que nace en casa deja una huella.
Nuestra forma de entender la cría
Ser un criadero de Shelties no consiste únicamente en criar perros y entregar cachorros.
Implica estudiar la raza, seleccionar reproductores, realizar pruebas de salud, planificar camadas, cuidar a los cachorros, socializarlos, conocer las características y necesidades de las familias y continuar acompañándolas después.
En Asturshelkie queremos que quienes confían en nosotros sepan exactamente qué hay detrás de cada cachorro.
Porque cuando hablamos de cría de Shetland Sheepdog, hablamos de una responsabilidad que empieza mucho antes del nacimiento y continúa durante toda la vida del perro.
Conclusión
Si estás pensando en comprar un cachorro de Shetland Sheepdog, no te quedes únicamente con el aspecto de los cachorros.
Pregunta quiénes son los padres, qué pruebas de salud tienen, cómo se ha planificado el cruce, cómo se han criado y socializado los cachorros y qué acompañamiento ofrece el criador después de la entrega.
Y, sobre todo, busca información que proceda de personas que realmente conozcan la raza y puedan hablar desde la experiencia.
El cachorro que finalmente llegue a casa será el resultado de todas esas decisiones.
En Asturshelkie creemos que un criadero de Shelties responsable debe ser transparente, exigente con la salud, cuidadoso con la selección y comprometido con cada cachorro que trae al mundo.
Porque elegir un Sheltie es elegir un compañero para muchos años. Y elegir quién lo cría es una de las decisiones más importantes de todo el proceso.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo saber si un criadero de Shelties es responsable?
Pregunta por su experiencia, las pruebas de salud de los reproductores, su genética, la planificación de las camadas, la socialización de los cachorros y el acompañamiento que ofrece el criador.
¿Puedo elegir cualquier cachorro de la camada?
La elección debería hacerse teniendo en cuenta tanto las preferencias de la familia como el carácter y las características de cada cachorro. El criador, que observa su evolución diariamente, puede aportar una información muy valiosa.
Además, un criador responsable puede desaconsejar o incluso negar la elección de un cachorro concreto si considera que su carácter no es compatible con esa familia.
¿Cuándo empieza a verse el carácter de un cachorro Sheltie?
Durante las primeras dos-tres semanas los cachorros todavía son muy inmaduros y pasan la mayor parte del tiempo durmiendo y alimentándose. A partir aproximadamente de la cuarta semana comienzan a interactuar mucho más con su entorno y es cuando pueden empezar a observarse diferencias individuales con mayor claridad.
¿Qué importancia tiene la experiencia del criador?
La experiencia no lo es todo, pero sí es un factor importante. Conocer una raza no consiste únicamente en haber leído información sobre ella o en en haber convivido con diferentes ejemplares, sino también observado generaciones y aprendido a interpretar sus características.
¿Qué importancia tiene la socialización?
Es fundamental. La genética es importante, pero las experiencias que recibe el cachorro durante sus primeras semanas también tienen una enorme influencia en su desarrollo.
¿El criador debe seguir disponible después de entregar el cachorro?
Consideramos que sí. La llegada de un cachorro genera muchas dudas, especialmente durante los primeros meses. Contar con el apoyo de quien ha criado al perro puede ser muy importante para la familia.
¿Qué debo buscar al comprar un cachorro de Shetland Sheepdog?
Además de un cachorro que te guste físicamente, busca un programa de cría basado en salud, genética, carácter, socialización y selección responsable. El objetivo debe ser encontrar un perro sano y equilibrado y un criador que pueda acompañarte durante toda su vida.





























